La TJUE (Tribunal de Justicia de la Unión Europea) ha impuesto a Google y resto de buscadores de internet la eliminación de información que pueda resultar perjudicial para cualquier persona y que además ya no sea información relevante.

El abogado Mario Costeja ha luchado durante los últimos seis años ante los tribunales por la posibilidad de eliminar información que carece de trascendencia y que afecte a un ciudadano corriente.

Esta sentencia consiste en eliminar información de los buscadores (no de la fuente original) sobre sanciones, multas o infracciones que se publicaron en algún medio, ya sea público o privado (en el BOE, en medios informativos, etc) y que ya no tiene ningún sentido que sigan siendo visibles, pero que pueden seguir afectando a la persona implicada.

Para la eliminación de una información concreta, la persona interesada puede ponerse en contacto directamente con el buscador (Yahoo, Google, Bing…) para su eliminación. Si el buscador en cuestión hace caso omiso a la solicitud, se podría llegar al TJUE o AEPD (Agencia Española de Protección de Datos), quien se ha comprometido a estudiar cada caso de manera individual.

Por su parte, los buscadores como Google, han mostrado su desacuerdo con esta sentencia, ya que la consideran «una decisión injusta que pone en juego la neutralidad y la transparencia del buscador».

Costeja también ha añadido que las reclamaciones «no se pueden llevar a cabo por capricho», por lo que ahora solo falta saber cómo evoluciona esta sentencia y cada caso en concreto, ya que los organismos que regulen las denuncias tendrán que establecer los límites entre la libertad de información y la protección de datos para decidir sobre el ya conocido derecho al olvido.

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