El fabricante de ordenadores da un salto de gigante en su diversificación e irrumpe en el negocio del almacenamiento de datos.

Operación récord en el sector tecnológico de Estados Unidos. El fabricante informático Dell ha pactado la compra de la empresa de almacenamiento de datos EMC por 67.000 millones de dólares (58.980 millones de euros). Se trata de la mayor adquisición en la historia del sector tecnológico.

Con la compra, la compañía da dos pasos de gigante: Por un lado, avanza en su proceso de diversificación como fabricante de hardware. Por otro, entra en el negocio de almacenamiento de datos. El nuevo grupo supondrá un desafío para gigantes como IBM, Hewlett-Packard (HP) y Cisco Systems.

Dell valora EMC en 33,15 dólares por acción. Los inversores de la compañía recibirán 24,05 dólares en efectivo por cada título y una compensación adicional por el valor de la filial VMware, controlada en un 80% por EMC y que se mantendrá como empresa cotizada de forma independiente.

Los accionistas de EMC han aprobado la operación, incluido Elliott Management, el fondo activista dueño del 2,2% de la compañía que había abogado por la separación del grupo en dos. Pese a todo, se abre ahora un periodo en el cual podrían producirse nuevas ofertas de compra por EMC. Si la empresa de almacenamiento de datos aceptara una propuesta competidora, tendría que pagar a Dell una indemnización.

Sin embargo, analistas consultados por Reuters contemplan como lejana esa posibilidad. IBM, Cisco, Oracle o HP son el perfil de empresas a las que podría interesar una eventual compra de EMC.

Dell financiará la adquisición de EMC a través de emisión de nuevas acciones, deuda, efectivo y aportaciones de liquidez por parte de Michael Dell, fundador y consejero delegado del grupo informático; la firma de inversión MSD Partners, la entidad de capital riesgo Silver Lake y el fondo soberano de Singapur a través de Temasek.

Presidente y CEO

Michael Dell se convertirá en presidente y consejero delegado de la nueva compañía, que tendrá su sede en el actual cuartel de operaciones de EMC.

EMC alcanzó una facturación de 24.440 millones de dólares el año pasado, con un beneficio neto de 2.710 millones de dólares.

Dell, por su parte, dejó de cotizar en 2013, cuando Michael Dell trazó un plan para relanzar la empresa sin la presión de Wall Street. En su último ejercicio como compañía cotizada, Dell alcanzó unos ingresos de casi 57.000 millones de dólares y un resultado neto de 2.372 millones.

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